Hay ocasiones en las que me despierto con cierta inquietud. Es como si algo faltara, como si hubiera olvidado algo de importancia, como si hubiera dejado algo en el camino y reclamara su ausencia.
Miro el reloj. Son las 6:29. Si no fuera sábado ya sería tarde para ir al trabajo. No hay algún pendiente a esta hora, pero algo provoca esa inquietud. No sé, la mayoría de las veces como describirla o como darle un nombre. Pareciera que darle un nombre provocaría cierta calma.