Mierda, mierda, mierda,...

Sociedad:

¿Cuántos niños a los que se le arrebató una oportunidad de una vida mejor? ¿Cuántos niños mutilados, heridos, vejados, humillados? ¿Cuántos se enriquecieron y se enriquecen fabricando armas sabiendo que se van a utilizar para matar inocentes? ¿Cuántos y quiénes desde una oficina ordenaron tal barbarie? ¿Cuántos y quiénes fueron sus cómplices? ¿Cuántos niños mueren al día por hambre mientras otros se llenan de lujos y riquezas?

Leo en http://tiempoparatodo.blogspot.com/

La niña de Vietnam

El 8 de junio de 1972, un avión norteamericano bombardeó con napalm la población de Trang Bang. Allí se encontraba Kim Phuc con su familia. Con su ropa en llamas, la niña de nueve años corrió fuera de la población. En ese momento, cuando sus ropas ya habían sido consumidas, el fotógrafo Nic Ut registró la famosa imagen. Luego, Nic Ut la llevaría al hospital. Permaneció allí durante 14 meses, y fue sometida a 17 operaciones de injertos de piel.

Cualquiera que vea esa fotografía puede ver la profundidad del sufrimiento, la desesperanza, el dolor humano de la guerra, especialmente para los niños. Hoy en día Pham Thi Kim Phuc, la niña de la fotografía está casada y con 2 hijos y reside en Canadá. Preside la ‘Fundación Kim Phuc’, dedicada a ayudar a los niños víctimas de la guerra y es embajadora para la UNESCO.

Napalm

Acechando la muerte

En 1994, el genial fotógrafo documentalista sudanés Kevin Carter ganó el premio Pulitzer de fotoperiodismo con una fotografía tomada en la región de Ayod (una pequeña aldea en Sudan), que recorrió el mundo entero. En la imagen puede verse la figura esquelética de una pequeña niña, totalmente desnutrida, recostándose sobre la tierra, agotada por el hambre, y a punto de morir, mientras que en un segundo plano, la figura negra expectante de un buitre se encuentra acechando y esperando el momento preciso de la muerte de la niña. Cuatro meses después, abrumado por la culpa y conducido por una fuerte dependencia a las drogas, Kevin Carter se quitó la vida.

Acechando

Que no me vengan a hablar políticos ni religiosos que esta vida es justa.

Mierda, mierda, mierda,…