Lugar de encuentros

Cuando inicie esta página fue más que nada por la necesidad de expresar muchas de las cosas que siento y que vivo. Esencialmente escribo para mí y para Diego. Para mí porque me permite conocerme aun más. Para Diego porque creo que tendrá cosas en las que ir conociéndome, cosas que no son sólo el trato cotidiano.

Y hoy veo que este pequeño espacio también es un lugar de encuentros con otras personas con las que comparto dudas, miedos, anhelos, sueños, depresiones, alegrías y un montón de cosas más.

Recibí este correo el día de hoy. Me agradó porque veo que como el, habrá muchos con los que tenga coincidencias.

No es la primera vez que leo tu blog, en verdad me agrada mucho, tal vez porque siento que tu forma de escribir es parecida a la que a veces yo tengo cuando hablo de mis cosas, una forma de platicar e ir contando las cosas como una historia, sellando mis palabras con lo que siento en ese momento, no escribir solo por hacerlo, sino porque la palabra escrita nos deja una huella en el corazón de un sentimiento que salió y no se quedó nada más en nuestros pensamientos.

Particularmente cuando escribes de Diego recuerdo mucho a mis hijos, mi situación, mi constante depresión, mis manías y mi absurda forma de reprimirlas, me trae recuerdos, me melancoliza, pero me alegra a la vez, me recuerda que lo mejor es pensar en todos aquellos momentos mágicos al lado de los hijos, trato de guardar esos instantes en mi memoria como mis tesoros más preciados, y el leer tus líneas me hace voltear a ver el cofre.

Luego entonces, solo quería decirte, esas dos cosas, que me late tu blog y que gracias.

Gracias por leerme.

Cualquier comentario que quieras hacer es bienvenido.