Hoy, como hace muchos años, fui una sombra anónima en la marcha.
Leí sobre el 2 de Octubre del 68 gracias, como muchos creo, al libro de Elena Poniatowska "La Noche de Tlatelolco". Nunca hubiera imaginado la represión que se dio en esos años. Las fotos y testimonios me impactaron. Particularmente ese libro me lo prestaron en la Vocacional. No recuerdo si fue Gaby o alguien más. Como muchos libros, definieron muchas cosas en mi forma de pensar.
Tras mi entrada a la Vocacional 9, muchas cosas cambiaron en mi vida. Un mundo nuevo se abrió. Nuevos libros, música y amigos llegaron. Y muchas cosas que decidir también. Ya no era cuestión solo de ver que chica te agrada y haces todo lo que está a tu alcance para que te haga caso. Había que tomar una decisión de hacia donde ir.
Fue en 1986 mi primera asistencia a una marcha. Tras la escuela fui solo, no sin cierto temor y excitación. Cabe destacar que nunca antes había estado en un evento así. Ya estaba empezando a leer sobre política, sobre cosas actuales, a leer más noticias e historia. La música de Silvio ya era parte de mi vida, al igual que algunos libros que extraño actualmente.
Ese año aprendí las consignas y vi en los rostros de los jóvenes y los no tanto la rabia, la ira, el enojo, la búsqueda de una sociedad distinta. Igual los volantes, los periódicos, el color rojo y negro, los carteles, las ideas,…
Desde la acera vi a los contingentes correr, caminar, cantar, gritar. ¿Por qué yo no estaba ahí? ¿No tenían miedo? ¿Qué los lleva a salir a la calle? En fin, muchas preguntas saltaban por mi mente. Y la búsqueda de respuestas empezaba.
Hoy como en ese tiempo fui solo, no a sumarme a un contingente, sino a ver nuevamente. Los rostros y las voces cambian. Y la sociedad también. Hoy si vemos en los noticieros noticias acerca de la marcha. No les queda de otra. La sociedad ha cambiado. Antes Televisa cayó ante el movimiento, hoy se ve obligado a hacer notas en sus diversos noticieros.
Hoy fui solo a sentir nuevamente la rabia, la ira, el enojo. Hoy vi nuevamente ese rojo y negro como hace 21 años: un rojo y negro que simboliza la lucha de millones de trabajadores, jóvenes, mujeres, niños.
Hoy no tomé fotos. Ya había preparado la cámara y pilas. Pero en el recorrido hacia alcanzar la marcha iba recordando muchas cosas. Es parte de este ejercicio de vuelta a atrás, de ver muchas cosas hechas. Es parte de este análisis que hago sobre mí. Y creo que no hacían falta las fotos: con lo que vi y escuché fue suficiente.
Yo he estado ahí también gritando, marchando, a veces bajo la lluvia, viento y calor. Yo también he transmitido esa energía que hoy sentí de cientos de adolescentes en la calle. Es la lucha por un ideal, por un principio: una sociedad mejor.
Estoy en el camino correcto.
¡2 de octubre no se olvida!
