2 años

Personal:

RiendoHoy Diego cumple 2 años. Es un pequeño aún, pero ha vivido muchas cosas.

Todo mundo (o casi todo) admira sus ojos, los cuales son muy expresivos (y coquetos, en eso las chicas estarán de acuerdo). Es de talla pequeña por su enfermedad, pero tiene unas energías tremendas.

Como todos los niños, es muy activo, juguetón. Hay veces que se ha dormido a la 1 de la mañana (cuando me doy cuenta) o de plano me duermo yo mientras a el lo vence el cansancio.

Aún no camina por sí solo, pero ya va poco a poco tomando la pauta. Se apoya en la pared, en la cama, el mueble que tenga a la mano. “Ya eres niño, no eres un bebé, tú puedes caminar sólo”, le digo. A veces sonríe y otras pone atención en como se puede apoyar para caminar.

Le gustan mucho los carros, los globos y las pelotas.

Todos los fines de semana lo llevo a los carritos que se mueven y tienen música. Ya sabe que se le ponen monedas y señala cuando se acaba su tiempo en uno que quiere ir a otro. Y si quiere seguir en el mismo señala donde se mete la moneda para que pueda seguir ahí.

Cuando ve globos se emociona mucho y quiere tenerlos a la mano. A veces los señala y luego se lleva la mano a la boca haciendo como que está inflando globos.

Y qué decir de las pelotas. Las avienta hasta donde pueda. Le gusta patearlas. De hecho le compré un pequeño balón con el que ya nos salimos a la calle a estarlo pateando:

Hoy no supe que comprarle. Estuve viendo varias cosas y no me decidí. Es tanto lo que le llama la atención y tanto lo que uno podría comprar que no me pude decidir. Pero luego pienso que el no se fija en eso. Más bien disfruta vivir.

Desde que se levanta está inquieto. Su mirada se dirige a todo lo que está a su alrededor. Quiere tocar todo. Conmigo quiere ver por enésima vez la película de la “Era de Hielo”, al león de “Madagascar” o a los peces de “El Espantatiburones” o “Buscando a Nemo”.

Por eso me quedé pensando por un largo rato cuando llego con las manos vacías que no es el regalo en el que diego se fija, pues disfruta desde un carrito pequeño o una pelota, hasta estar corriendo o dando vueltas.

Como dije anteriormente, Diego disfruta vivir, ya sea con un globo que le regale o con una nueva pelota, con su tambor o sus aviones, con sus carritos, con un teclado haciendo como que escribe o simplemente estando metiendo y sacando los CD’s de el mueble donde están..

Igual disfruta cuando simplemente salimos a la calle a caminar y a ver las cosas. O cuando le aviento su pelota roja a la cabeza y el me pide que yo la aviente también a la mía.

En definitiva, Diego disfruta tremendamente de la vida sin fijarse en el día, sin fijarse si tiene nuevo juguete, nuevos zapatos o ropa. Diego disfruta de la vida sin fijarse en la hora. Diego disfruta de la vida porque va descubriendo un mundo, y porque quien está a su alrededor le brinda amor y cariño.

Yo también disfruto de la vida estando a su lado. De hecho, disfruto mucho estar escribiendo sobre él.

Este fin de semana será su segunda visita al cine y ya me imagino como lo estará feliz. Yo lo estaré también.

Hoy son sólo dos años, y hay muchos por delante. Felicidades mi chaparrito.

Diego